
Contemplando esta bella instantánea de un grupo de catequesis parroquial, que participaban en la procesión de la “Virgen Niña”, tomada en la puerta de la Parroquia del Soterraño, a mediados del pasado siglo XX, bien podríamos traer a colación aquello de que vivir en el pasado es una actividad necia. Cuando estamos continuamente hablando de “los recuerdos de antaño”, y deseando que vuelvan los viejos tiempos porque eran tanto mejores, vivimos en un mundo irreal. Es mejor afrontar las condiciones tal como son y vivir en triunfo a pesar de ellas.
Valoremos el presente y no nos quejemos de lo que este trae, no miremos atrás con nostalgia deseando volver atrás, porque desear eso, es como rechazar todo el proceso maravilloso de transformación que la sociedad ha conseguido en las últimas décadas o centurias.
Sentencia una conocida frase que el pasado es pasado y allí se debe quedar. Y en todo caso, estas fotografías antiguas solo deben mostrarlo para ser conocido por las actuales generaciones y hacer la lectura histórica que de ellas se desprende.



