Autor: Antonio Maestre Ballesteros
CALLE CAMINO ANCHO
El desarrollo y evolución de esta calle abarca una cronología que se remonta al siglo XV o anteriores y se prolonga hasta la actualidad, al estar colmatándose aún los solares existentes en sus márgenes y acerados. Esta dilatada ordenación ha tenido una considerable incidencia en su trayectoria y extensión.
Los datos más remotos sobre su trazado nos remiten al itinerario del primitivo Camino Real que desdela Fuentede las Peñas subía a la población. En el espacio y trayecto del citado camino se produjo el génesis de una calzada en el transcurso del siglo XVI que se denominó calle Real:
dos mil ducados de renta de cada un año del censo abierto puesto por unas casas que en esta villa posee Juan de Alberca por el barrio de la Coronada que lindan con casas de la viuda de Bartolomé Morales y la calle Real[1].
Por constituir el principal acceso a la población se ubicaron en ella algunos de los edificios más destacados que se levantaron durante el citado siglo, entre ellos, la casa palacete de Juan de Figueroa.
La casa del gobernador del estado, el Magnífico Juan de Figueroa en la Calle Real, por su labor, distribución, capacidad y magnitud, puede ocupar el segundo lugar después del beaterio que mandó construir Don Pedro, con ánimo de transferir a ella su morada del castillo[2].
La nomenclatura de calle Real la mantuvo hasta finales del siglo XVI, ya que en el 1600 aparece en los protocolos notariales con el nombre de calle Ancha, nomenclatura que ostentó durante la primera mitad del siglo XVII. Por ese tiempo son muy numerosas las obras que se efectúan en su calzada, ocasionadas por el continuo tránsito de personas y carruajes por la misma. Obras menores hemos datado, por ejemplo, en los años 1619 y 1625:
Acordose que se empiedre la calle Ancha desde la esquina de Leonor de Gálvez, viuda de Pedro de la Mata, hasta la fuente de las Peñas y lo que costare se pague conforme a la costumbre y para ello nombraron por diputados a los Regidores….[3].
Juan de Burgos, alférez mayor, gastó en el empiedro que se hizo en la calle Ancha y tapar los silos viejos…..[4].
La importancia geográfica que tuvo durante ese periodo, equiparable a la de la calle Moralejo, se pone de relieve en el apunte de las obras que se realizaron en 1626:
En este cabildo la dicha justicia y regimiento acordaron que se adoben y reparen las calles del Moralejo y calle Ancha que son las más principales de esta villa y de mayor trato y comercio y de mayor paso para la gente y tienen de presente muchos hoyos y barrancos[5].
En el primer padrón de habitantes conservado, fechado en 1651, aparecen como vecinos del lugar treinta y siete personas[6]. En el padrón de 1657 se apuntó la calle Ancha y a continuación se registró, por primera vez, la calle Manzanares, cada una con sus vecinos correspondientes[7]. No cabe duda que la última calle citada existió con anterioridad, e incluso formaba parte de la carrera de las procesiones, lo que ocasionaba que se cuidase especialmente su calzada junto a las demás por donde discurrían los desfiles religiosos:
En este Cabildo por José López de Carmona su mayordomo del Concejo presentó un memorial del gasto que se hizo en la calle Moreno, calle Manzanares, Alférez, la Pintada, Llano de la Coronada hasta la plaza que son las calles por donde pasa la procesión del Santísimo Sacramento, que el dicho memorial montó tres mil trescientos ochenta reales y medio que se gastaron en dichos empedrados y demás cosas que contenidas en dicho memorial[8].
En 1663 aparecen conjuntamente las calles Ancha y Manzanares compartiendo la nómina de vecinos, resultando ser el último padrón donde se registró la nomenclatura de calle Ancha[9]. A partir de ese año la calle Manzanares incluyó en su registro el total de vecinos del lugar. En 1690 se realizó un nuevo censo vecinal en el que aparecen conjuntamente las nomenclaturas de Manzanares y Cuestezuela[10]. Este hecho, aunque esporádico -ya que no se repitió en padrones posteriores-, pone de relieve que, tal como ocurrió cuando se apuntaban conjuntas otras nomenclaturas, debió existir alguna conexión geográfica entre ambas calles. Aunque no se ha conservado el hipotético enlace geográfico, los documentos y legajos antiguos sí revelan la existencia de dos calles o callejas que desdela Cuestezuela bajaban hasta la calle Manzanares o viceversa.
Uno de los posibles accesos que unía a ambas calles durante los siglos XVI y XVII pudo tratarse de la calle Añoruela o Cañoruela[11].
….unas casas que tenemos nuestras propias en esta villa en la calle de Manzanares, linde con casas de Luís Álvarez de Córdoba y la calle que dicen de Cañoruela? y por los corrales con casas del licenciado Andrés de la Cruz, las cuales las tenemos con todas sus entradas y salidas…[12].
En 1699[13] contaba con tan solo catorce vecinos y su extensión alcanzaba desde el final de la calle Moreno (inicio de la actual Moros), hasta el comienzo de la actual calleLa Llave. Durante la segunda mitad del siglo XVII se constata una clara reducción de habitantes en este entorno como consecuencia de las diversas epidemias que sufrió la población, con especial incidencia en la zona Noreste del casco urbano.
Los protocolos del primer tercio del siglo XVIII recogen un descriptivo dato sobre los límites geográficos de la calle Manzanares y su prolongación por el camino que bajaba a la Fuentede las Peñas, denominado en ese tiempo calle Ancha[14]:
…por mi mismo y en nombre de mis herederos y sucesores presentes y por venir, vendo y doy en venta real por buen título y juro de heredad, de ahora para siempre jamás a don Gonzalo Hurtado y Córdoba, vecino de esta villa que está presente, para el susodicho, sus herederos y sucesores, y quien de el y ellos hubiere causa, título, voz y razón, en cualquier manera, medio celemín menos un estadal y medio de tierra calma que tengo mía propia por haberla mandado don Álvaro Gutiérrez de Valenzuela, clérigo capellán vecino que fue de esta villa por testamento que otorgó ante el presente escribano en el año pasado de mil setecientos treinta y uno, cuya tierra está al camino que sale de la calle Manzanares y va a la fuente de las Piedras, ruedo de esta villa, que llaman la calle Ancha y linda con dicho camino y tierras del convento de la Coronada de esta villa….[15].
A principios del siglo XVIII contaba con un número de habitantes y viviendas bastante reducido. Sus vecinos, que se fueron incrementando gradualmente a lo largo de esta centuria, mantenían mayoritariamente la condición de clase trabajadora. En 1726 adquirió un solar para fabricar casas el gitano Francisco de los Reyes:
….a saber, un solar de casas en esta villa en la calle Manzanares con su pozo, linde con casas de Joseph de la Cueva y con la tenería de Juan Marín Valenzuela, vecino de esta villa, por la parte de abajo…[16].
Posteriormente, en 1734, se anota la vecindad de Blas de Nieves[17], castellano nuevo (gitano), aumentando así los vecinos de esta etnia en la calle. En 1768 se registra al también gitano Antonio de los Reyes[18], quien ramificó la presencia de la raza a través de las familias que formaron posteriormente sus descendientes, quienes ejercieron oficios propios de su estirpe como el de esquiladores, herradores, y corredores de cuadrúpedos.
La posición económica de los vecinos se pone de relieve en el padrón de renta de 1742, en el que se contabilizan un total de once unidades familiares, algunas de las cuales se consideraban hacendadas:
| VECINO | RENTA |
| Santiago dela Espada, por su casa, tierra, olivos, y penjar. | 1300 |
| Francisco López Moriana, por su casa, tierra, olivos y labor | 3800 |
| Pedro Fernando Jiménez, por su casa penjar y caballería | 200 |
| Andrés Rodríguez, por su caballería y penjar | 150 |
| Dª Elvira de Carmona, por su casa tierra y olivos | 600 |
| Antonio Prema, por su casa | 50 |
| Bartolomé de Reina, por su penjar | 50 |
| Xavier, el maestro de curtidor por su casa y tenería | 400 |
| Francisco de Reyes, por su penjar | 50 |
| Matías Sánchez, por su casa y penjar | 50 |
| Francisco Rodríguez, por su penjar y caballería | 50 |
AMA. Padrón de Renta 1742. Leg. 1536. Elaboración Propia
Atendiendo a esta información constatamos la existencia en el lugar de una tenería o fábrica de curtidos, cuyo emplazamiento debió ser muy anterior a ese tiempo. El Catastro de Ensenada recoge una pormenorizada descripción del edificio dela Teneríade la calle Manzanares:
Una casa en la calle Manzanares de esta villa incluida en ella una tenería que confronta con la de Andrés Flores, por una parte, y por la otra con el camino que va a la Fuente de las Piedras, se compone de alto y bajo, tiene trece varas de frente y diez y siete de fondo = y la tenería se compone de adoquín, tres tiestos para afrechar, otro para lantiscar, piedra para moler zumaque, dos pelambres y dos noguetas[19].
Con esta referencia geográfica podemos deducir que la industria ocupaba la última casa de la calle Manzanares, situada en las inmediaciones de la actual calleLa Llave. Apartir de ahí continuaba sin edificaciones la calzada del antiguo Camino Real que bajaba ala Fuentedela Piedras, exceptuando el tejar de Francisco Márquez que, como conoceremos más adelante, se situaba al final del camino. Los documentos aportan también varias noticias sobre otras callejas que desde la calle Manzanares subían ala Cuestezuelayla Plaza Mayor:
Alonso de Arjona tiene una casa en la calle Manzanares que confronta a la de Lázaro Carrillo, por una parte, y por la otra hace esquina a la calleja que va a la Cuestezuela[20].
Santiago Bernardo de la Espada tiene una casa en la calle Manzanares que confronta aguas arriba con la de Juana del Valle y aguas abajo hace esquina a la calle que sube a la plaza[21].
Desconocemos si alguna de estas callejas correspondía a la citada como Añoruela o se trataba de otras distintas. Sí está probado que una de ellas aparece registrada en los padrones del siglo XVII como Cuesta de Pedro Márquez. También recoge el citado documento otras referencias a una calleja emplazada en este entorno y que pudo tratarse de la misma, pero con la denominación popular de Calleja dela Pastelería. Comobase de esta hipótesis contamos con las referencias del propio dato que indica que lindaba en su inicio con los corrales de la casa tenería de Francisco J. Almedina y en su final conla Cuestezuela, donde confrontaba con la pastelería o chocolatería existente en esta calle desde muy antiguo:
Otra pieza de tierra de sembradura de secano a dicho sitio, que consta de cuatro celemines de buena calidad, que se siembra todos los años de alcacel, confronta a levante con corrales de Francisco J de Almedina, a poniente con la de Miguel Recuerda, al norte con Alonso Muñoz Carmona, presbítero, y al sur con la calleja que llaman de la pastelería[22].
Además de la Tenería, existió el tejar antes reseñado, cuya ubicación se situaba en el último tramo del camino que bajaba desde la calle Manzanares hasta la Fuentede las Piedras. Dicho tejar era propiedad, a mediados del siglo XVIII, de Francisco Márquez, vecino de la Candelaria[23]:
Un tejar en el ruedo de esta villa y sitio que baja de ella a la fuente de las Piedras, que se comprende de un celemín de tierra y tiene un horno de cocer teja[24].
Durante las últimas décadas del siglo aparecen avecindadas en este lugar varias personas pertenecientes a la nobleza local, como los hijosdalgo Blas de Gálvez y Juan Alcaraz[25]. En 1771 se contabilizan un total de catorce casas, algunas de ellas con varios vecinos[26]. Años después, y durante las décadas de 1780 y 1790, se registran los presbíteros Manuel y Juan de Vera y el capellán Juan Marín. Durante este tiempo contaba con treinta y tres vecinos, veinte y uno de los cuales tenían el oficio de jornaleros[27]. En el padrón de habitantes de 1789 se contabilizaron un total de veinte casas, entre ellas, una dedicada a posada que regentada Francisco Jiménez. En este mismo documento se apuntaron en el epígrafe de la calle Manzanares: la ermita de San Antón, en la que habitaba Juan Ariza; otra casa posada regida por Francisco León de Rojas; y la ermita de la Antigua en la que residía Francisco de Varo[28]. Es notorio que dichas ermitas y la segunda posada no se encontraban situadas en la calle Manzanares, propiamente dicha, aunque estuviesen censados en ella sus moradores. Esta circunstancia pudo derivar de que en este lugar se iniciaba el camino que conducía a dichos edificios, situados en el extrarradio.
En las primeras décadas del siglo XIX se produjo un incremento considerable de vecinos, hecho que no tuvo su equivalencia en el número de inmuebles. Sí refleja el padrón de habitantes de 1819 -primero del nuevo siglo-, que la mayoría de las casas las habitaban tres o cuatro familias. En este legajo aparecen incluidas también las ermitas de San Antón y San Sebastián que aún se mantenían en pie[29]. En el padrón de habitantes de 1823 se especifica, por primera vez, que la casa número 16 correspondía al molino de las monjas Coronadas[30]. Desconocemos si dicha fábrica existió con anterioridad o se levantó en el citado año.
En 1826 se verifica un incremento de vecinos y viviendas. Además de las veintidós casas registradas con numeración, aparecen un total de nueve que no contaban con asignación de número por tratarse de construcciones recientes. Estas casas la habitaban entre otros: Miguel de Campos, de 39 años, natural de Archidona y residente en esta villa desde hacía 10 años con la profesión de pintor; y otro vecino que ejercía de trompeta de los Realistas[31].
El incremento constante de población provocó el que se ocupase con construcciones los vacíos urbanos existentes en el trayecto más antiguo de la calle. En 1836 se levantaron cuatro casas nuevas en el solar existente entre los números 12 y 13. También se señalaron nuevas casas en la prolongación del trayecto del por el entonces despoblado Camino Real. Este camino, conocido también en el ámbito local como el dela Fuentede las Piedras, se sometió a un importante replanteo y arrecifado en 1864:
Todo el arrecife, desde la salida de la calle Manzanares en la parte en que se haya en mal estado, echándole después a todo el una capa de arena de medio pie de grueso, de la cantera de Tumbajarros, debiendo advertir que el trozo de empedrado que existe desde la esquina de dicha calle hasta el empalme de la arrecifada, ha de ser nuevamente empedrado con buen chino pelón, apisonado y aterrado.
Es cuenta del rematante hacer una cuneta de una vara de ancho y en la forma en que se haya en las carreteras, desde el apartamiento del camino que conduce al Campo Santo hasta el arrollo del Despeñadero[32].
Por ese tiempo la calle contaba ya con una numeración que comprendía del 1 al 43 y del 2 al 56. En la acera de los pares, y con el número 22, se registraba el molino de las monjas Coronadas que aparece ya como propiedad de Francisca de Burgos[33].
Probablemente estas obras marcaron y alinearon la calzada del camino determinando el nombre popular de Camino Ancho que desde entonces recibió. Su trayecto seguía abarcando la zona despoblada de una calle Manzanares que, en tiempos de la Primera República, contaba con doscientos sesenta y dos vecinos[34]. Los números 20 y 22 correspondían al molino aceitero que por esas fechas era propiedad del Hospital de la Caridad y regentaba Juan Arjona Prieto[35].
Nuevas obras acometidas en la zona, en 1892, aportan el primer dato o noticia donde se nombra oficialmente a este lugar como Camino Ancho:
Proyecto de Carretera que el Excelentísimo Ayuntamiento de esta ciudad tiene acordado construir, en el sitio denominado Camino Ancho – longitud 370 metros cuadrados.
Empieza a la salida de la calle Manzanares y termina con el empalme del ramal provisional que conduce a la estación.
El ancho de la carretera será de 7,50 centímetros distribuidos de la siguiente forma, 4,50 para el firme y 3 para los paseos[36].
Por ese tiempo los vecinos del camino comienzan a componer una entidad vecinal independiente de la calle Manzanares, aunque eran aún muy escasas las viviendas levantadas en sus márgenes, todas ellas ubicadas en el lateral izquierdo.
Durante las primeras décadas del siglo XX se mantuvo sólo la nomenclatura de calle Manzanares, y en ella se contabilizaban las escasas viviendas que existían en el tramo de Camino Ancho. En el padrón de edificios y solares de 1928 contaba con una numeración que abarcaba del 1 al 41 y del 2 al 66[37]. Era la acera de los pares la que prolongaba su trazado con las nuevas viviendas del trayecto del Camino Ancho. Por ese tiempo se constata la existencia en este entorno de una taberna considerada fuera del casco urbano. En la contribución industrial de 1934 se apuntaron en dicho lugar una venta de café, propiedad de Juan Pintado Expósito, y la taberna de Juan Maldonado González[38]. Por su parte, en la calle Manzanares permanecía el viejo molino regentado en esos años por Luís de Arcos Clavería[39]. En 1935 se produjo un nuevo arreglo del camino:
Arreglo Camino Ancho desde la salida de la calle Manzanares a la Puerta del Sol y desde esta hasta la Carretera de la Estación[40].
El promotor de esta importante obra fue el entonces alcalde Miguel Leiva Jiménez, vecino de la calle.
En el padrón de habitantes de 1940 aparece con una numeración que abarcaba del 1 al 35 y del 2 al 64, contabilizándose también un total de seis casas sin número, coincidentes con las situadas en la parte baja del Camino Ancho, cercana a la esquina dela Fuentede las Piedras. Estas viviendas eran de reciente construcción y en ellas habitaban como vecinos, entre otros, los hermanos Eugenio José y Miguel Leiva Jiménez, industriales y alfareros, y en el caso de Miguel, ex-alcalde republicano.
La unificación de ambos tramos de la calle bajo una misma nomenclatura se produjo a raíz de la rotulación de la calle Manzanares con el nombre de División Azul, abarcando también dicho nombre el trayecto del Camino Ancho. El acuerdo Municipal se tomó en abril de 1941:
El señor alcalde indicó que con motivo de la próxima Festividad de La Raza procede que el Ayuntamiento organice y costee una función religiosa para pedir a Dios por los heroicos voluntarios españoles que integran la gloriosa División Azul y que en Rusia combaten contra el comunismo.-
Propuso a este efecto que el día doce, Fiesta del Pilar, se celebre por la tarde en la Parroquia de Ntra. Sra. del Soterraño un rosario con exposición de su Divina Majestad, terminando con la salve popular y que se incoe expediente para solicitar autorización al Excmo. Señor Ministro de la Gobernación, con el fin de que la calle denominada Camino Ancho, lleve en lo sucesivo el nombre de “DIVISIÓN AZUL” propuestas que fueron aceptadas por aclamación[41].
En las décadas de posguerra la calle División Azul experimentó un considerable incremento del número de casas, inmuebles que se levantaron en el margen izquierdo del anteriormente denominado Camino Ancho.
A inicios de la década de 1960 se levantó en este lugar el colegio de San Antón, constituyendo uno de los edificios más característicos del mismo durante gran parte de la segunda mitad del siglo XX. Estas emblemáticas escuelas fueron derribadas en la década de 1980 para levantar en su solar la actual Escuela Hogar de Hijos de Feriantes que está siendo transformada en Albergue Municipal.
Durante más de tres décadas mantuvo el nombre de División Azul, justamente hasta 1979, año en el que el primer Ayuntamiento democrático la rotuló nuevamente como Camino Ancho[42]. Durante las últimas décadas del siglo XX, y prácticamente hasta la actualidad, el último tramo de la calle está experimentando una importante transformación al levantarse en los vacíos urbanos existentes numerosos bloques de pisos y accesos a otras calles. Es importante resaltar de este periodo dos hechos trascendentales en la evolución del lugar: la división o segregación del primer tramo de su calzada, al que se le ha otorgado el nombre de Manuel López “El Chivata”, y la construcción del edificio que acoge la sede permanente de la Mancomunidad de Municipios de la Campiña Sur de Córdoba[43].
NOMENCLATURAS
CALLE REAL: nomenclatura muy común en todas las poblaciones por las que transcurrían los Caminos Reales que articulaban la geografía nacional. Fue habitual que dichos caminos se convirtieran en los accesos principales a cada población, evolucionando hasta constituir las calles principales de cada pueblo, denominándose originariamente Camino Real, y calle Real tras su transformación urbana. En el caso de Aguilar dicha nomenclatura pudo originarse en el siglo XV y se mantuvo hasta finales del XVI.
CALLE ANCHA: sin duda indica las dimensiones y amplitud de calzada que tuvo el antiguo Camino Real sobre el que se alineó la calle. Con este nombre se mantuvo desde finales del siglo XVI hasta mediados del XVII. Son numerosas las citas en los protocolos en las que se registra la existencia de otras calles o callejas, ya desaparecidas, que partían o llegaban a la calle Ancha, como la calle del Tinte o la callejuela de la calle Carril:
…un solar que solía ser casa de fray Alonso Palos, difunto, que está en el barrio de San Antón, y linda con solar de Bartolomé de Callejos? Y con el corral de la casa de Fernán Martín de Medina que salen a la calle Ancha con la del Tinte y al mismo le vendo otro solar en el mismo barrio que solía ser casa de Pedro Ruiz de Lope García …[44].
…….unas casas en esta villa por la calle del Carril, lince con casas de Juan Gómez y con la callejuela que va a la calle Ancha, las cuales doy al dicho censo….[45].
CALLE MANZANARES: según Franco y Areco derivó del apellido de uno de los vecinos más destacados de la calle Ancha en el siglo XVI, como fue el licenciado Fernando Manzanares[46]. Esta nomenclatura abarcaba e la antigüedad el tramo de calzada comprendida entre la esquina de la calle Los Moros hasta la actual callela Llave.
CALLE DIVISIÓN AZUL: este nombre recibió la unidad militar española que combatió junto a las tropas alemanas contra el ejército ruso durantela Segunda GuerraMundial. Fue creada en junio de 1941 y estuvo compuesta, en gran parte, por voluntarios falangistas. Su primer jefe fue el general Muñoz Grandes. Combatió en Novgorod y Leningrado. En 1943 comenzó su retirada del frente. En esta unidad militar participaron un nutrido grupo de voluntarios aguilarenses, algunos de los cuales murieron en combate.
CAMINO ANCHO: este nombre recibió la zona sin urbanizar del antiguo Camino Real y calle Ancha en el tramo comprendido entre la calle Manzanares y la Fuentede la Piedras. En1944 se unificó el Camino Ancho y calle Manzanares bajo la nomenclatura de División Azul. El 25 de mayo de 1979 el Ayuntamiento democrático acordó sustituir el nombre de División Azul por el de Camino Ancho, nomenclatura que mantiene en la actualidad[47], a excepción del tramo desgajado recientemente que comprende la actual calle Manuel López “Chivata”.
[1] APS. Libro de Visitas Pastorales 1554 – 1580, S/C.
[2] FRANCO Y ARECO, J de D. Museo Genealógico…,
[3] CABEZAS PÉREZ, Francisco. Las Fuentes y el Agua…, p. 73.
[4] AMA. Cuentas de Propios 1619 y 1625, Leg. 374.
[5] AMA. Acta Capitular 20 octubre 1626, Leg. 87.
[6] AMA. Padrón de Habitantes 1651. Leg, 208.
[7] Ibidem. 1657, Leg. 208.
[8] AMA. Acta Capitular 11 septiembre 1644, Leg. 90.
[9] AMA. Padrón de Habitantes 1663, Leg. 208.
[10] Ibidem. 1690, Leg. 208.
[11] Hemos datado esta calle en numerosos documentos del siglo XVII, y por ellos hemos deducido que principiaba en la plaza del Mercado. Posiblemente se trata de la misma que aparece en los padrones de habitantes del citado siglo, junto a Cuestezuela, denominada como calle Añora.
[12] AHPC. Oficio 1, Fernando Herrera 1610, Sig. 6043.
[13] AMA. Padrón de Habitantes 1699, Leg. 208.
[14] Queda claro que superadas las epidemias que asolaron la población en la segunda mitad del siglo XVII, especialmente la de 1649, se produce una recuperación demográfica en esta zona, que determina el que aparezcan censados nuevamente vecinos en la calle Ancha.
[15] AHPC. Oficio 4 Andrés Antonio de Varo Ortiz 1733, Sig. 6624.
[16] Ibidem. 1726, Sig. 6621.
[17] AMA. Padrón de Habitantes 1724, Leg. 208.
[18] Ibidem. 1768, Leg. 208.
[19] AMA. Catastro de Ensenada, seglares, Leg. 396.
[20] Ibidem.
[21] Ibid.
[22] Ibid.
[23] Este tejar pudo corresponder al mismo que, hasta la década de 1990, existió en el Camino Ancho.
[24] AMA. Catastro de Ensenada, seglares, Leg. 396.
[25] Ibidem. Padrón de Habitantes 1768, Leg. 208.
[26] Ibidem. 1771, Leg, 208.
[27] Ibidem. 1785, Leg. 209.
[28] Ibidem. 1789, Leg. 209.
[29] Ibidem. 1819, Leg. 209.
[30] Ibidem.1823, Leg. 210.
[31] Ibidem. 1826, Leg. 210.
[32] AMA. Cuentas de Propios 1864, Leg, 206.
[33] AMA. Padrón de Habitantes 1861, Leg. 220.
[34] Ibidem. 1871. Leg, 210.
[35] AMA. Apertura de Molinos Aceiteros 1873, Leg 483.
[36] AMA. Proyectos Ayuntamiento, Leg. 335.
[37] AMA. Padrón de Solares y Edificios 1928, Leg. 471.
[38] AMA. Contribución Industrial 1934, Leg. 483.
[39] AMA. Padrón de Edificios 1928. Leg, 471.
[40] AMA. Proyectos Municipales 1935, Leg. 1535.
[41] AMA. Acta Capitular 4 octubre 1941, Leg. 185
[42] AMA. Acta Capitular 25 mayo 1979. Leg, 151.
[43] En este edificio estuvo ubicado el Ayuntamiento de Aguilar durante varios años del inicio de la década del año 2000, mientras se restauraba el edificio del Ayuntamiento enla Plaza de San José.
[44] AHPC. Oficio 1 Fernando de Herrera 1612. Sig. 6046.
[45] Ibidem.
[46] FRANCO Y ARECO, J de D. Museo Genealógico…,
[47] AMA. Acta Capitular 25 mayo 1979, Leg. 151.



