La celebración de la Feria de Día nos ha deparado el poder realizar fotografías como ésta, en la que, “la fuente de los pisos”, se convertía en una improvisada piscina donde se remojaban remojaban muchos niños y jóvenes, aminorando así el sofocante calor que se daba en ese lugar a esas horas del medio día.
No es la primera vez que esta fuente se convierte en lugar de baño para niños, y no tan niños, ya que es el sitio elegido en nuestro pueblo para las celebraciones “culés”. No consideramos que los niños que se bañan en ella hagan daño alguno. El problema está en el peligro que corren, ya que un resbalón podría causarles un daño irreparable, al estar realizada la fuente y la escalerillas sobre la que se sitúa de materiales como el granito, formado por adoquines con los filos sin rematar.



