Poder contemplar el Llano de las Coronadas en la mañana de un Viernes Santo de los años 60 del pasado siglo XX es entregarse a un canto de luz y color que anuncia la flamante primavera.

El aire parece recién estrenado, y cada flor, cada reflejo, guarda la promesa de un tiempo detenido. Estas primeras fotografías en color son testigos de aquel instante: un romántico paseo en los años sesenta, una mañana de Viernes Santo en que el sol despertaba manso sobre los campos, y la vida, en silencio, parecía celebrar su propia eternidad

Compartir:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

Entradas relacionadas

Imágenes Vividas (805)

La moda constituye sin duda un indicador a la hora de datar cualquier fotografía antigua, permitiendonos fecharlar al identificar la estética que presenta las vestimentas de las personas fotografíadas. Así,

Imagenes Vividas (804)

Era una gran epopeya veraniega de los pueblos de interior viajar a las playas de Málaga en los setenta. Para los vecinos de los municipios de la Campiña o la

Imágenes Vividas (803)

Durante la década de 1980, el fútbol en Aguilar de la Frontera vivió una etapa especialmente dinámica en el ámbito aficionado y juvenil. Más allá de las competiciones oficiales del

Imágenes Vividas (802)

Los paisajes detenidos en el tiempo: la memoria viva de la fotografía antigua Las fotografías de época poseen una cualidad única: no solo capturan un instante, sino que conservan paisajes