Además de las archiconocidas fuentes del Aceituno, Aljamil, o Don Marcelo, se conservan en nuestro término municipal algunas más que por su lejanía del casco urbano o por encontrarse separadas de los caminos más transitados, son menos conocidas y también menos consideradas a la hora de reivindicar su mantenimiento y conservación. Aún así son portadoras de un importante legado antropológico y cultural, que las hace merecedoras de nuestro interés, además de constituir verdaderos monumetos medioambientales
En esta situación se encuentra, entre otras, la recoleta fuente de la Vereda, que sufre desde hace tiempo algunos daños que hacen peligrar su conservación. Fundamental mente presenta un estado de deterioro general, aunque lo más urgente es la pérdida del escaso caudal de agua que tiene el venero como consecuencia de haber roto las raíces de los olivos cercanos la tubería de uralita en encauza el agua desde el venero a la fuente.
Lo más dramático de la cuestión es que la reposición de la canalización de la fuente no supondría un gasto considerable, ya que la distancia a cubrir con la nueva tubería sería de unos 30 metros, por lo que para remediar esta situación es más necesaria la voluntad de hacerlo que los recursos económicos. Esta realidad fue denunciada por IU en el último Pleno Municipal comprometiéndose el alcalde a su arreglo. Esperemos que no se olvide.



