Inauguramos una nueva sección cultural en Aguilar Digital dedicada a formar una galería de personajes aguilarenses, de todos los tiempos, que hayan destacado o destaquen por su aportación al mundo cultura, del arte, de la política, la religión, sea reconocido por su valía profesional, o por su carácter popular, etc,. Esta sección está abierta a las aportaciones que los lectores del periódico puedan hacer, con fotografía y pequeñas biografías, de aquellos nativos de la localidad que ean reconocidos por sobresalir o haber sobresalido en algunas de las facetas indicadas.
CHACONCITO
JOSÉ CABELLO LUQUE, cantaor payo, más conocido en la historia del arte del cante flamenco con el nombre artístico de CHACONCITO, nació en Aguilar de la Frontera (Córdoba) en el año de 1915, y murió en Peaje en 1985. Cambió su nombre por Antonio García Chacón, en homenaje a don Antonio Chacón. (Los datos transcritos son los facilitados por su hermano Vicente y existen programas en los que figura como Antonio García Chacón). Se cuenta que con unos diez años mendigaba por el barrio madrileño de Vallecas, prohijándolo el tocaor Marcelo Molina y contratándolo el empresario Vedrines para sus espectáculos. Durante los años 1926 a 1932 actuó asiduamente en los teatros y cines madrileños Fuencarral, Monumental, Cinema, La Latina, Comedia, Palacio de la Prensa, Maravillas, Madrid, Pardinas y en el Circo Price.
Era un gran imitador de todas las figuras de la época, con las que alternaba, y poseía excelentes facultades. Durante la guerra civil combatió en el lado republicano y cantaba coplas contra el ejército llamado nacional. Al final de la contienda se encontraba en Barcelona, donde se dice que alguien le vio con una herida en la cabeza, pasando después a Francia; sin que se hayan vuelto a tener noticias de su existencia.
Gran imitador suyo y de todos sus discípulos…entiéndanse… Manuel Vallejo, Pepe Marchena, José Palanca. Una fama que va cogiendo este niño prodigio. La guerra acabará con este talentoso imitador. Se sabe que de Barcelona pasará a Francia, donde se pierde la pista hasta 1985, cuando en peage de roussillon, villa del isere francés volvemos a saber de él por su fallecimiento.



