(1919) ABATIDO POR LA GUARDIA CIVIL EN LA PLAZA DE ABASTOS
” … el día 28 de diciembre del año 1919, resultaba muerto, abatido por la guardia civil, en la Plaza de Abastos (Plaza de San José) de Aguilar de la Frontera, el jornalero de 32 años Manuel Carreras Barranco.”
Los años de finales de la segunda década del siglo pasado (1918-19-20) fueron años en Aguilar de la Frontera de revueltas sociales, luchas reivindicativas de derechos laborales y movilizaciones sindicales y obreras, al igual que ocurrió en casi todo el país.
En concreto en los meses finales de 1918 y todo el año 1919, se concentró el grueso de estas protestas obreras para reivindicar una mayor libertad sindical y mejores condiciones de vida para las clases sociales más desfavorecidas de la sociedad aguilarense.
A finales del mes de diciembre de 1919, en concreto el día 28 de ese mes, comenzó una huelga de jornaleros en plena campaña de recogida de la aceituna. El paro se centralizaba en la protesta que los jornaleros del campo realizaban por que los patronos agrícolas, empleaban en la recogida de la aceituna a obreros procedentes de otras localidades limítrofes que venían a trabajar a Aguilar de la Frontera, por menos jornal que el que estos pagaban a los obreros foráneos o locales.
La salida de la Fuente Nueva, era un lugar estratégico para controlar la eficacia de la huelga, ya que era una de las salidas al campo más concurridas. Por eso su control era clave para la acción de los piquetes, que paralizar cualquier conato de salida al campo para trabajar en los días de huelga. Por ello la guardia civil vigilaba este punto constantemente, con refuerzo de algunos efectivos cuando la situación lo requería.
La Plaza de abastos, era otro de esos puntos. Este no era de salida, pero sí de reunión de los obreros. Situado justamente delante del Ayuntamiento, su actividad comercial facilitaba la ebullición, el ir y venir de personas durante todas las mañanas de la semana, donde se cambiaban impresiones y se conseguía información de primera mano del transcurso y desarrollo de la huelga. La vigilancia del mercado también era prioritario para la guardia civil, porque lo constantemente existía una o varias parejas de la benemérita en este enclave.
La situación de huelga, derivó en esos días en una serie de reuniones por parte de los patronos, las autoridades políticas y los representantes de los obreros. Estas reuniones se celebraban en el Ayuntamiento de Aguilar, y en ellas preferentemente se intentaba llegar a un acuerdo y acercar posturas para terminar con la situación de huelga.
Durante esos días se realizaron varias de estas reuniones donde se firmaron varios acuerdos para poner fin al paro prolongado. En la más importante, la celebrada ese mismo día, el Gobernador Civil de Córdoba, está presente.
Como consecuencia de esa reunión, cientos de obreros agrícolas, esperaban a las puertas del Ayuntamiento, los acontecimientos. A las dos de la tarde del día 28 de diciembre de 1919, justamente delante de la posada existente en uno de los callejones anexos a la Plaza octogonal, Manuel Carreras Barranco, casado, jornalero, de 32 años de edad, caía muerto abatido por los disparos de la guardia civil. Junto a él y alcanzados también por las balas y los disparos, resultaron heridos, su hermano Agustín Carreras Barranco, casado, jornalero de 40 años y el suegro de Manuel, de 58 años de edad, Juan Manuel Luque Romero. Todos ellos vivían en la calle Molinos.
Los informes oficiales posteriores, habilitados para el esclarecimiento de lo sucedido, arrojaban luz sobre lo ocurrido. En la posada estaban alojados varios guardias civiles, con sus respectivas cabalgaduras. A esa hora algunos de los guardias salieron para hacerse con diversas pertenencias que necesitaban para sus caballos. Salieron todos menos uno, que quedó custodiando y vigilando el armamento que habían dejado los demás.
Estando este guardia civil, en la puerta de la posada, se acercó un hombre, que justamente a su lado se puso a orinar. El guardia, le llamó la atención, advirtiéndole que ese no era lugar propio para hacer ese tipo de necesidades, e increpándole para que abandonase su postura.
Esta advertencia molesto a un grupo de obreros, que aprovecho ese mismo momento para intentar agredir al guardia abalanzándose sobre él y tirándolo al suelo.
El guardia pudo incorporarse en mitad de la pelea y hacerse con su fusil mauser. Restablecido del susto recibido, hizo varios disparos con el arma sobre los jornaleros que aún seguían amenazándole. Como consecuencia de estos disparos, resultó muerto un hombre y otros dos heridos graves por arma de fuego.
Miembros de la Cruz Roja de Aguilar, inmediatamente se personaron en el lugar de la pelea, para trasladar a los heridos al Hospital Municipal, donde les aplicaron las primeras curas de urgencia. La persona muerta, Manuel Carreras Barranco, fue trasladado al cementerio municipal, para que se le practicase la autopsia.
La jurisdicción militar se instruyó un sumario contra las dos personas heridas, y algunos otros jornaleros identificados como miembros de la agresión, acusados de agredir a las fuerzas armadas, además de solicitar más efectivos para la vigilancia y control de los jornaleros y su huelga.




