Martirio  

Esta es la escena que me he encontrado esta tarde. Un pequeño gorrión sin vida es devorado por un ejército de hormigas. No vi a la madre por allí. Seguramente estaría rota de dolor. Con lo que cuesta poner un huevo y las atenciones que hay que dedicarle hasta que rompe el cascarón. La verdad es que es una lástima que, nada más nacer, tu destino sea este. No sabemos muy bien cómo ha podido ocurrir. Seguramente estaría tan tranquilo con sus hermanos en el nido cuando, de pronto, perdió el equilibrio y la vida se va. Claro que esa es la explicación más probable pero …¿quién nos dice que no haya sido uno de sus hermanos, de esos malos que los hay, que en un ataque de envidia porque su madre le daba los mejores gusanos o, simplemente, porque es envidioso, le haya dado un ligero empujón y, debido a las estrechuras del nido, el pobre hermano se ha precipitado al vacío sin opciones de sobrevivir? Pero también podría haber pasado que este pequeño gorrión fuera un “enterao” y un “echao palante” que ha discutido con todos y, borracho de ego, ha hecho “balconing” en un arrebato de chulería y ha decidido emprender una aventura en solitario. Aventura para la que no estaba preparado todavía. En cualquiera de los casos, se puede pensar que su madre no ha estado a la altura pues tenía que haber estado más pendiente de su hijo. Nunca lo sabremos.

   Ahora habrá que escuchar los comentarios de los gorriones. Las asociaciones de gorrionas feministas le echarán la culpa al padre, los gorriones cristianos dirán que fue lo que Dios quiso, los de derechas dirán seguramente que la madre tenía que haber estado en su casa pendiente de sus hijos y los de izquierdas dirán que la madre no puede estar buscando cigarrones y pendiente de sus polluelos al mismo tiempo. Lo cierto y verdad es que en este mundo en que vivimos cada cosa mala que pasa perjudica a unos pero hay otros a los que beneficia. El pequeño gorrión, a poco de nacer, ha perdido la vida y las hormigas están celebrándolo porque se van a dar el gran banquete. ¡Hay que ver! Como la vida misma.

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